 
Contribute: el poder oculto tras un programa subestimado
Cuando supe por primera vez de Contribute, pensé que Macromedia nos había traicionado. El eslogan de “ahora todos pueden agregar contenido en la Web” no podía significar otra cosa que la llegada de un nuevo FrontPage, un giro en la política profesional de nuestra compañía siempre aliada a los diseñadores y, de paso, otro aliciente más para que cualquier persona contribuya a la creciente bastardización de la Internet. Por fortuna, no podía estar más equivocado...
Al contrario de lo que muchos creen, Contribute no es un editor Web convencional (de hecho, ni siquiera puede mostrar código HTML). Orientado especialmente a personas cuyo conocimiento informático se limita a jugar Solitario en Windows, el programa es indiscutiblemente el mejor amigo del diseñador profesional, y paradójicamente no gracias a lo que Contribute es capaz de hacer, sino gracias a lo que NO permite hacer... algo que yo comprobé personalmente en mi último proyecto freelance.
Partamos aclarando que Contribute no es un programa para crear sitios Web, sino sólo un editor de contenidos ya existentes. El concepto tras el programa es el sencillo: una empresa determinada nos contrata para diseñar y desarrollar su sitio Web. Podemos usar nuestras aplicaciones preferidas para la tarea – desde Dreamweaver hasta el bloc de notas – y una vez finalizado, el cliente utiliza Contribute para actualizar los contenidos, ¡sin saber nada de HTML y con la periodicidad que desee!. Jejeje... puedo ver el horror en sus rostros. Muchos estarán pensando que la idea es suicida, pues elimina la posibilidad de recibir ingresos por el servicio de “mantención”... Piénsenlo de nuevo, pero ahora con una óptica a largo plazo. ¿Cuántas empresas – no relacionadas con Internet – pueden darse el lujo de contratar a un diseñador estable?. Más aún, ¿cuántas empresas no desarrollan un sitio Web – o una vez hecho lo dejan abandonado – por los costos de mantención?. Contribute crea una nueva relación entre el cliente y su sitio Web, permitiéndole a él mismo y a sus empleados realizar las actualizaciones de rutina, mientras que el diseñador se mantiene cerca para acudir en las renovaciones mayores o en la implementación de nuevos servicios. Incluso para el desarrollador contratado en departamentos de informática es positivo, pues lo libera de trabajos menores para centrarse en nuevas posibilidades que implementar.
Pero eso no es todo. El precio de Contribute es notablemente inferior al de una aplicación de alto nivel como Dreamweaver (alrededor de $70 mil pesos contra $350 mil) por lo que el costo de las licencias deja de ser una excusa para no contar con un sitio Web. Si a esto se suma que prácticamente no es necesario capacitar a los empleados que van a usarlo, Contribute se transforma en la piedra angular de un nuevo esquema donde todos – clientes, diseñadores, desarrolladores y usuarios – salen ganando. Y claro, Macromedia especialmente...
Démosle un vistazo al programita
Dado que la finalidad del presente artículo no es convertirse en un tutorial de Contribute (ni es necesario, ya que para quienes tengan experiencia con Dreamweaver o GoLive, aprender sus funciones será un paseo no superior a diez minutos), sólo enumeraré aquí cinco de sus características fundamentales.
Edición de sitios Web en apenas tres pasos: Para modificar una página, navegaremos hasta ella a través de una interfaz muy similar a Internet Explorer, tal cual lo haríamos en una visita tradicional. Una vez localizada, presionaremos el botón EDITAR y, como por arte de magia (con efectos de transición parafernálicos incluidos), la interfaz cambiará a la de un editor Web con opciones de fuentes, colores, tablas, párrafos, incorporación de imágenes y otros por el estilo; pero sólo elementos sencillos... nada de CSS, SSI o cosas extrañas. Quienes hayan trabajado alguna vez con Netscape Composer captarán rápidamente la idea. Una vez hechos los cambios – que pueden ir desde agregar una palabra o una imagen hasta digerir una planilla de Excel completa, con corrección ortográfica en español incluida – presionaremos el botón PUBLICAR, y ya está. La página estará disponible para visualizarse desde Internet. Como ven, toda persona capaz de comprender un capítulo de Plaza Sésamo puede usarlo.
Respeto irrestricto por el diseño: Sin duda una de las características que más me enamoró de Contribute, fue que uno retiene el control absoluto sobre la apariencia del sitio que ha diseñado. ¡Vamos!, levante la mano quién alguna vez no ha entregado una interfaz maravillosa, sólo para percatarse que un par de semanas después las metidas de mano del cliente la hicieron pedazos en medio de horripilantes fuentes color verde fluorescente tamaño 22 e imágenes sobredimensionadas hasta la pixelación. Con Contribute y un mínimo de conocimientos de CSS podemos dejar todo especificado en moldes sobre los cuales se realizarán las actualizaciones, y que determinarán sin derecho a apelación desde el color de las fuentes que se usarán en los títulos hasta los píxeles de margen que rodearán a las imágenes. Más aún, las siempre traumáticas tablas podrán quedar especificadas – en tamaño y presentación – o si lo preferimos, dejar algunas opciones entre las cuales la víctim... eh, cliente, podrá elegir. Ahora, si bien este precepto es válido para cualquier aplicación de diseño con la cual construyamos el sitio, es obvio que la mayor integración entre Dreamweaver y Contribute permitirá obtener mejores resultados, especialmente a través del uso de las plantillas o templates de DRW, que indicarán en forma marcial qué, cómo, cuándo y dónde puede intervenir el cliente... ¡MUAHAHAHAHA!... (lo siento, no pude evitarlo).
Configuración y privilegios sin complicaciones: Olvídense de los llamados a las siete de la mañana preguntando ‘qué es FTP’ o ‘dónde encuentro la carpeta de las fotos’. Contribute utiliza un sistema administración de usuarios a través del cual podremos especificar quién tendrá acceso a qué carpetas y a cuáles no, qué tipos de plantillas usará, así como asignar mayores o menores privilegios para realizar cambios en el sitio Web. Como todas estas normas quedan ocultas en el servidor, cualquier modificación posterior podremos realizarla desde nuestro hogar y afectará automáticamente a el o los usuarios. Adicionalmente, ya no será necesario ni siquiera ir a la empresa a configurar los datos del FTP: puedes escribirlos en tu versión de Contribute, generando una “llave” que puedes enviar por correo electrónico a los usuarios que necesiten acceder al sitio. Bastará con que ellos hagan click e ingresen su nombre de usuario y clave personal para tener acceso al sitio.
Fácil incorporación de archivos externos: Hoy en día, la mayor parte de las empresas trabajan con archivos de Word y Excel que les gustaría poner en línea. Contribute está especialmente diseñado para procesar el contenido de estos documentos y transformarlos en un HTML potable. La tarea es a prueba de tontos, ya que con sólo arrastrar el icono del archivo hasta Contribute, podremos escoger entre convertirlo en una página Web, integrarlo sus datos a una ya existente o simplemente crear un enlace (link) a través del cual descargarlo. Con las imágenes sucede algo similar, siendo el programa quien se encarga en forma automática de subir los archivos gráficos al servidor a una carpeta con el creativo nombre de “imágenes”.
Trabajo offline y uso de borradores: Cuando trabajamos con Contribute en un documento HTML, lo que en realidad hace es crear una copia del mismo en nuestra computadora, la que una vez terminada reemplaza al original que estaba en línea. Este procedimiento almacena un historial de cambios que, ante cualquier chambonada del cliente, permitirá regresar sin dolores de parto a las versiones anteriores. Por otra parte, si nos conectamos a Internet vía marcado telefónico o no tenemos acceso a la red en forma continua, el mismo sistema nos será útil para descargar los documentos con los cuales queremos trabajar y, una vez realizadas las modificaciones, volver al modo en línea para incorporarlas al servidor.
Desde luego, así como Contribute tiene otras características interesantes de explorar, tampoco es un programa perfecto. Eché de menos una función que vetara el acceso a ciertas carpetas en vez o además de la que permite el acceso a otras. Esto, porque si tenemos un sitio Web con cien directorios, y nos interesa que el usuario pueda modificarlos todos menos dos, deberemos garantizarle el acceso una por una a las 98 carpetas restantes. De la misma forma es necesario decir que los flasheros de cuerpo y alma acostumbrados a construir sus sitios Web casi completamente en Flash le verán poca utilidad a este programa, toda vez que su potencia radica precisamente en el uso de HTML. Una situación interesante, dada la tendencia de Macromedia a posicionar a Flash como el sucesor del tradicional lenguaje de la World Wide Web. Por lo mismo, obvia decir que los principales beneficiados con Contribute serán las organizaciones cuyos sitios Web requieran poner mucho contenido en línea, como reparticiones públicas, entidades legales, diarios electrónicos, empresas exportadoras, compañías financieras u ONGs (Organizaciones no gubernamentales). Precisamente este fue el caso donde me tocó experimentar el uso de Contribute.
Contribute al rescate
En mayo de este año me tocó entregar el sitio Web de una organización ambientalista local, con el desafío adicional de enseñarle a algunos de sus integrantes – todos los cuales con suerte podían escribir una carta en Word – cómo actualizarlo. Temblaba de sólo pensar en enfrentarlos con la interfaz de Dreamweaver y, peor aún, dejar a su disposición tantos botoncitos tentadores de apretar, cuando por fortuna supe de Contribute.
El trabajo era un proyecto Web bastante típico, con una portada 70% Flash y el resto del sitio en HTML y CSS, a excepción del menú, una barra superior donde seguía usando Flash. La mayor parte de las secciones eran estáticas – y rara vez requerirían cambios – salvo una denominada “Biblioteca”, cuya idea era almacenar y estrenar con regularidad los estudios que la ONG lleva a cabo.
Tras aprobarse el sitio Web, nos reunimos una tarde en las dependencias de la organización para una pequeña clase de Contribute. Me tomó aproximadamente seis horas enseñarle a tres personas ignorantes en el tema desde los conceptos básicos de la Internet hasta cómo actualizar los documentos, realizando yo primero los cambios y luego dándole un turno a cada uno para que trabajara con el programa. Fue notable la cara de incredulidad de mis “alumnos” cuando se percataban de que estaban haciendo cambios al sitio con tanta facilidad y que cualquier persona en el mundo podía visualizarlos en ese mismo instante.
Para simplificar la tarea, yo había especificado previamente el área editable de las plantillas de forma que no tuvieran ni siquiera dudas sobre dónde había que poner el cursor. Además, determiné mediante CSS cuáles serían las características del texto normal, así como de los títulos y enlaces. Bastaba entonces con que ellos ingresaran los documentos y luego, con el selector de Contribute, informaran al programa si algo era un párrafo, un encabezado o un hipervínculo.
La experiencia fue excelente. Desde entonces la misma ONG se ha encargado de realizar los cambios en su sitio, y sólo una vez recibí una consulta que – irónicamente – no estaba relacionada con Contribute, sino con el Flash de portada.
Por cierto, si quieren darle un vistazo este sitio, pueden hacerlo en www.promas.cl (y que quede claro que el logo no lo diseñé yo...).
Consejos finales
Si este relato los alienta a probar Contribute como parte integral de sus propios proyectos Web, permítanme darles cinco consejos para hacer más sencilla su labor y evitarles algunas pérdidas de tiempo:
Organiza adecuadamente tu árbol de directorios: Como Contribute no prohíbe el acceso a carpetas sino que permite el acceso sólo a las que especifiquemos, debemos cuidar que la estructura de directorios del sitio Web sea consistente con este esquema. Asegúrense de no poner una carpeta dentro de otra que pueda pertenecer a un grupo de usuarios diferente (por ejemplo, recursos humanos con recursos financieros). Por otro lado es un buen detalle que los nombres de esos directorios sean claros. Una carpeta de nombre “UML22” no le dice nada a nadie.
Aprende a usar CSS y las Plantillas (Templates) de Dreamweaver: Si bien no es imprescindible, el control máximo que se puede obtener sobre la apariencia de un sitio Web, así como la facilidad de actualizarlo para el cliente, dependerá de que nosotros nos llevemos el trabajo pesado con anterioridad. Para quienes aún no dominen las CSS (Cascading Style Sheets u Hojas de estilo en cascada), al final de este texto está la URL de un sitio con un excelente tutorial en inglés, además de las referencias que ya hay aquí en el MMUG, incluyendo un clarificador artículo escrito por Rondamón.
Familiarízate con la función Check In / Check Out de Dreamweaver: ¿Cómo hace Contribute para que dos usuarios no intervengan un archivo al mismo tiempo?. Pues a través de una funcionalidad de colaboración que ya existe en Dreamweaver, la usualmente desconocida Check In / Check Out. Con ella, cada vez que una persona trabaja sobre un documento este queda asegurado hasta que el usuario finalice, lo suba y entonces vuelva a quedar disponible. Esta capacidad, que es esencialmente invisible en Contribute, puede ser observada a plenitud desde el administrador de sitios de DRW, así como alteradas sus especificaciones en caso de problemas. Para conocer un poco más sobre esta función, lo mejor es visitar el sitio de Macromedia.
Trata que los documentos de Office se usen sin formato: Si van a generarse páginas de HTML a partir de documentos de Office, especialmente Word, instruye a los encargados para que escriban textos planos, sin estilos, colores o parafernalias. Si esto no se cumple, serán importados como parte del código HTML y producirán conflictos con las CSS que innecesariamente tomará tiempo corregir. Como siempre Microsoft...
Maximiza las posibilidades de una capacitación: Puede que ya no tengamos ítems de actualización que cobrar, pero sí podemos incluir en los presupuestos un cargo por capacitar al personal que estará a cargo. Hagamos que esta valga la pena y, armados de mucha paciencia si nuestros alumnos son inexpertos, contémosles desde los conceptos más básicos de Internet hasta cada opción disponible en Contribute. Recordemos que cada duda resuelta será una llamada telefónica o e-mail menos que atender. Calcula una o dos tardes de enseñanza si el cliente no está familiarizado con la computación. Si los empleados ya trabajan exitosamente con otros programas, bastará con apenas un par de horas.
Project VII Introduction to CSS
projectseven.com/tutorials/css_mxintro/index.htm
MMUG – Estilos CSS (Rondamón)
www.mmug.cl/index2.php?pag=articulos.php&id=22
Macromedia – Check In & Check Out
www.macromedia.com/support/dreamweaver/ts/documents/checkin_out.htm
*Este artículo se escribió en base a Contribute 1.0. La versión 2, además de la activación de producto y un generador de documentos en formato Flash llamado FlashPaper (similar al PDF de Adobe), no incorpora adelantos sustanciales.
Andlynx( )
06/09/2003

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