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Andlynx(Aji PM)

Christian Leal

Periodista de la Universidad Católica de la Ssma. Concepción (UCSC).
Ex-director y webmaster de Argonave.com (www.argonave.com).
Tiene debilidad patética por todo lo que guarde relación con las Tecnologías de la Información, el diseño Web y los computadores Atari.

Nulo en programación, todavía anda a patadas con el Basic. Cambia
gatos por botellas

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E-BOX: Fotos digitales de alta calidad impresas en sólo 5 minutos
Desde que la revolución digital se masificó en el campo de la fotografía chilena hace aproximadamente siete u ocho años, el mercado de la imagen – tanto doméstica como profesional - sufrió un crecimiento explosivo gracias a las múltiples ventajas de las cada vez más populares cámaras digitales. ¿Y cómo no?, si permiten capturar cientos e incluso miles de fotos; dan al usuario la posibilidad de previsualizar las imágenes, conservando sólo las mejores tomas; son extremadamente fáciles de usar y, por sobre todo, independizan al usuario del laboratorio fotográfico, haciendo innecesario tanto el rollo como el proceso de revelado.

Pero es precisamente esta característica, que para muchos es una ventaja, la que actualmente está frenando el crecimiento del segmento, especialmente entre los usuarios no especializados. Porque, claro, nosotros podemos estar conformes con revisar las miles de imágenes albergadas en nuestro disco duro sobre la pantalla del monitor, pero la mayor parte de la gente aún prefiere tenerlas físicamente, sobre papel, enmarcarlas o sencillamente hacerlas envejecer en un desvencijado álbum de fotos.

Si bien la opción natural sería imprimir las imágenes, el procedimiento acarrea inconvenientes de pérdida de calidad, altos costos, e incluso desconocimiento técnico, pues muchas personas preferirán seguir cargando un rollo en una cámara tradicional antes que enfrentarse a las interfaces de usuario de los más simples programas gráficos.

Es aquí donde las multinacionales de la fotografía comienzan a esforzarse por vencer estos obstáculos maximizando las posibilidades de servicio digital, y una en particular, Agfa, parece haber dado en el clavo.

Y no sólo eso. Se atrevió a traer la solución a nuestro país.

El E-BOX


La primera vez que vi el E-Box fue tras un recorrido fortuito por el centro de Concepción. Me llamó la atención que dentro de un laboratorio fotográfico – Foto Stereo –, y a disposición directa del público, se alzara un extraño pedestal con un monitor encima. En él se observaba una chica de pelo rojo estilo animé que me invitaba a escoger uno de seis idiomas (entre los que se contaba el español), y bajo la pantalla, una bandeja de CD, conector USB, disquetera y entradas para otros medios.

La cosa se ponía interesante.

El E-box responde a una nueva tendencia mundial de “quioscos” digitales destinada a ofrecer al usuario servicios digitales en forma rápida y directa. Agfa define a su invención como un autoservicio fotográfico, y se espera que sea la consolidación definitiva del mercado de la imagen digital entre los consumidores. A través de él se pueden obtener copias fotográficas de alta calidad de las imágenes que hemos tomado, y si bien este concepto ya era manejado por otras empresas en nuestro país – como Kodak – hasta ahora ninguna presentaba el nivel de simplicidad y potencia del E-Box.

El procedimiento de trabajo es sencillo, y las vías de ingreso de datos sumamente versátil: las imágenes pueden ser traídas en CD-R o CD-RW, disquete o tarjetas digitales de los formatos Smart Media, Compact Flash o Tarjetas PC I y II, e incluso directamente a través de conexión USB en algunas cámaras Agfa, Canon y Olympus (opcionalmente pueden incluirse el Memory Stick de Sony, Multimedia Card y SD Card, además de discos ZIP, MOD y JAZ, pero eso depende de cada tienda).

A continuación, una ayudante en línea – llamada Agfabella – guía al usuario a través de un proceso de selección de las imágenes a copiar, y algunas funciones de edición básicas, como acercamientos, giros, cortes, ajustes de brillo o contraste y aplicación de filtros blanco y negro o tonalidades sepia. Desde luego, todas funciones que pueden ser hechas mucho mejor en un editor profesional como Photoshop o Fireworks, pero cuya simplicidad se agradece para los usuarios menos versados. Finalmente se escoge el tamaño de las copias (9x10 ó 10x15, al menos inicialmente), el tipo de papel - brillante o mate - y se confirma la impresión. Todo el manejo se realiza directamente sobre la pantalla en forma táctil.

Pero una de las mayores ventajas del sistema es su rapidez. Desde la confirmación del pedido hasta la entrega de las fotografías, no transcurren más de 5 minutos... todo un avance comparado con los siete días hábiles que hasta el momento requería el proceso en otras casas comerciales, o los 45 minutos del revelado tradicional más veloz. Por otro lado, las copias son absolutamente fieles a los originales, y mejores que cualquier resultado obtenido en impresoras caseras. Adicionalmente, el papel fotográfico les proporciona las mismas características de resistencia, impermeabilidad y duración que tienen sus pares de la fotografía tradicional.

Desde luego, debemos siempre tener en cuenta que la calidad de la impresión final estará determinada por la calidad del original, por lo que si la cámara con la cual fue tomada la imagen es deficiente, no podemos esperar milagros. Afortunadamente, las capacidades de las cámaras digitales – hasta ahora excesivamente dependientes de la luz disponible – mejoran cada día más a la vez que disminuyen su precio.

A propósito, ¿y el costo del servicio?: $200 pesos por copia en 9x15, ó $250 pesos en 10x15. Si bien el costo total del revelado duplica todavía el del proceso tradicional en un rollo de 36 fotos ($7200 a $9000 pesos contra $3200 del revelado normal), la opción de cancelar cada copia individualmente es una excelente opción cuando sólo se requieren unas cuantas imágenes y no un rollo entero. Es más, la posibilidad de elegir las imágenes a copiar – contrario al proceso tradicional en que uno debe confiar en que las fotos están buenas – permite obtener un resultado más confiable y, a la postre, más económico. Y para qué comparar costos con la impresión doméstica. Imprimir una sola fotografía con una calidad similar en casa puede fácilmente agotar un cartucho de tinta, sin contar que el papel especial ya cuesta alrededor de $150 pesos la hoja.


Características Técnicas



El E-Box como máquina está dotado de un procesador Pentium III a 500 Mhz y 128 MB de RAM, además de un módem que le permite descargar actualizaciones del sistema. Sin embargo, esta posibilidad de interconexión deja abierta las posibilidades a que en un futuro cercano podamos agilizar aún más el procedimiento enviando a través de Internet las imágenes a imprimir, para luego sólo retirarlas en el local comercial más cercano. Si a esto se suma un descenso paulatino de los costos de impresión digital, no cabe duda que el revelado químico de fotografías pronto quedará relegado a los fotógrafos artísticos.

El E-Box se encuentra disponible en Santiago en la sucursal de Foto Stereo de Estación Central, en Matucana 4H, fono (2) 681-7239; y en Concepción, en Barros Arana 717.

Por cierto, es destacable que de las cinco E-Box actualmente en funcionamiento en Latinoamérica, dos se encuentren en Chile, y una de ellas en regiones. Ya estaba bueno que alguna empresa apostara por llevar estos adelantos fuera de la capital.

Andlynx(Aji PM)
16/08/2003

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