 
Algo sobre tipografías De los puntos, las picas y las pulgadas
Una página escrita es una verdadera obra de arte matemáticamente hablando. Hoy en día, la creación de una nueva fuente con estilo propio, es tan complicado, que está al nivel de una tesis para un doctorado en tipografía (los hay y son muy pocos).
Empecemos por decir que nuestro conocido Gutemberg no se llamaba así, sólo era un alias que Hans Gensfleisch (1397 – 1468) usó para esconder sus actividades y evitar que le copiaran sus invenciones y perdieran el monopolio del nuevo sistema de imprimir. Tampoco, como normalmente se cree, inventó la imprenta, un arte ya conocido desde varios siglos antes que Hans naciera. Lo que hizo, fue inventar y desarrollar un proceso para imprimir libros, todos iguales, por docenas y en muy poco tiempo. Fue un avance tecnológico como el que sucediera con los telares motrices en Inglaterra adelantándose 100 años a la revolución industrial. Pero, esa revolución no habría sido posible sin la capacidad para producir información técnica escrita de la imprenta de Gutemberg con letras móviles, en la cantidad y calidad que podía hacerla este nuevo proceso.
Sin embargo, el llegar al primer prototipo práctico le tomó varios años aún cuando el proceso mismo estaba claro y era racional. Solamente el llegar a determinar cuantas letras tendrían que hacer para imprimir un libro (¡ y la prueba se hizo imprimiendo la Biblia!) les tomó bastante tiempo. Que clase de letra o “fuente” usarían, tenían que ser de la misma altura, la de las letras mayúsculas, ¿y la altura de las letras minúsculas?, y la relación entre las dos alturas y ¿los anchos de las letras? no pueden ser todas iguales y ¿la separación entre reglones las letras y entre las palabras? y ¿la separación entre reglones? y ¿el ancho del trazo de las letras? etc. etc. Bueno, tuvieron que desarrollar un “fuente” específica para que el sistema funcionara. Como ocurre hasta el presente en estos casos tuvieron que crear un norma, mucho más compleja que cuando las letras se hacían a mano una por una incluyendo el tamaño de las páginas, para probar que el sistema funcionaría. Como se ve, un nuevo sistema de imprimir dio origen a lo que hoy llamamos tipografía.
Hoy existen millones de tipos de fuentes apropiados para cualquier trabajo de impresión específico, que pueden imprimirse en casi cualquier dimensión que se desee. la dimensión de una fuente en particular, se define por la altura o tamaño de los caracteres en mayúsculas, que normalmente sería igual a la altura de las letras minúsculas “altas” como la “b”, la “d”, la “h” etc. correspondiendo la misma altura a las minúsculas que sobresale hacia abajo del reglón, como la g, la j, la p etc. etc. Las relaciones de estas alturas están relacionadas con el resto de las dimensiones del carácter por factores determinados, definidos por el nombre de la fuente, que también regulan los la relación de los anchos de los caracteres entre sí, como la relación entre la m (M) y la x (X) o la v y la w etc. Algunos han tenido más éxito que otros por ser más prácticos. Por ejemplo hay toda una gama de caracteres seleccionada para ser usadas en computación.
. Ahora, como todo arte antiguo que se precie, las dimensiones tienen nombres propios que datan de los tiempos en que todo empezó. Así, el nombre de la dimensión básica y sus subdivisiones se han conservado, pero los valores se han estandarizado como una norma internacional; como una necesidad del advenimiento de la revolución industrial en el siglo XVII.
La única dimensión de longitud básica, es la pulgada tipográfica, subdividida en picas, la que a su vez se subdivide en puntos. Pulgada fue durante muchos siglos, la dimensión de longitud básica del mundo occidental, pero cada reino o territorio tenía una propia pulgada con una longitud diferente a todas las demás. Los equivalentes actuales en milímetros de estas dimensiones son las siguientes:
1 pulgada = 6 picas = 72 puntos = 25.2 mm
1 pica = 12 puntos = 4.2 mm
1 punto = 0.35 mm
El “Tamaño” de la fuente que aparece en la Barra de herramientas de “Formato” de casi todos los programas, está especificado en puntos.
Como la gran mayoría de sistemas de medición arcaicos la base numérica para las subdivisiones es, para hacerlo lo más claro posible, la docena. Si se observa el cuadro de equivalencias que damos, se puede apreciar que una pulgada tiene media docena de picas y seis docenas de puntos, con lo que una pica tiene una docena de puntos. El sistema de unidades no es precisamente un sistema coherente como el métrico por que el factor para determinar las subdivisiones no es constante. Sin embargo quedan todavía países industriales como Estados Unidos que hasta hoy, en la industria no han cambiado al sistema métrico aún cuando han oficializado el sistema métrico por que en trabajos de investigación en la ciencia y las altas matemáticas simplemente no es posible usar otro.
lundi( )
22/05/2006

|